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La fitball es un elemento que introduce mucha variedad en las rutinas de trabajo muscular que todo corredor debe planear para éxito en sus carreras.

Además de variedad en los ejercicios, la fitball es un accesorio que puede agregar dificultad a tus entrenamientos (debido a la inestabilidad que genera).

Utilizando al fitball, a continuación te mostraremos una rutina simple (pero no fácil) que te ayudará a fortalecer tus glúteos, isquiotibiales y abdominales.

Los músculos de los glúteos, isquiotibiales y abdominales  son músculos importantes para mantener una buena técnica en la carrera y por ello te recomendamos que incluyas esta rutina.

RUTINA DE FITBALL PARA ISQUIOTIBIALES, GLÚTEOS Y ABDOMINALES

La rutina que te mostraremos a continuación, consiste en tres ejercicios que deberás hacer de forma seguida, hasta completar un circuito de 3 vueltas.

El primer ejercicio consiste en colocarse con la espalda en el suelo, y los pies apoyados en la fitball. En esta posición se eleva la pelvis y esta es la posición inicial del movimiento.  A partir de aquí manteniendo la pelvis elevada recogeremos los talones hacia nosotros desplazando los pies.

Este trabajo está pensado para trabajar los músculos isquiotibiales (parte trasera de la pierna), músculos que a veces puede ser difícil de trabajarlo intensamente.

Sin dudas, este es uno de los mejores ejercicios para centrarte en la tonificación de los isquiotibiales, además se trabajar también los glúteos y los abdominales.

El segundo movimiento recuerda a un russian twist, sentados en el suelo con la planta de los pies apoyados en el suelo, se despegan los pies del suelo inclinando hacia atrás el tren superior para buscar un equilibrio.

El pecho se mantiene erguido y la espalda recta en todo momento durante la ejecución del ejercicio.

Los músculos de mayor implicación para hacer este ejercicio son los abdominales, no tardarás en notarlo si estás haciendo el ejercicio.

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Aunque es ejercicio puede ser realizado sin ningún accesorio extra, la fitball agregará la dificultad de su tamaño y un mayor trabajo de los hombros.

El tercer movimiento  de la rutina de glúteos, isquiotibiales y abdominales, consiste en mantener la posición de plancha con el apoyo de pies en el balón y las manos en el suelo.

El hecho de que la superficie en la que se apoyan los pies no sea estable, hace que el ejercicio adquiera mayor complicación y colabora a obtener mejores resultados que la versión original en el suelo.

Aunque este trabajo es especialmente duro para los abdominales,  también sentirás como trabajan otros músculos como los deltoides, pectorales, tríceps y cuádriceps  de forma indirecta para mantener esa postura erguida.

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Aunque trabajar con la fitball puede ser un poco frustrante  al principio, te recomendamos que le des una oportunidad y no dejes de intentarlo.

Eso sí, recuerda siempre que debes mantener la buena forma  siempre que estés ejercitando; solo con una buena técnica conseguirás unos buenos resultados.

LA AUTORA:

Anabel Ávila, es Entrenadora Personal, Nutricionista Deportiva, Instructora de Body Pump y CxWorx. Su gran pasión: ayudar a la gente a tener mejor calidad de vida aprendiendo a vivirla de forma más sana. Sin fórmulas extrañas, su mayor apuesta: un estilo de vida saludable.

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